domingo, 30 de septiembre de 2012
jueves, 13 de septiembre de 2012
Carta de amor en Primavera
Buenos Aires, febrero de 2000
Querido Vinicius:Te extraño tanto, amor, que me duele pensar en vos. Mi corazón galopa con ímpetu al imaginar tu presencia cerca de mí. Como si los días no hubiesen sucedido a las noches, y las manecillas del reloj hubieran descansado de su labor monocorde puedo revivir el ritmo acelerado de tu corazón joven, la sencillez de tu contacto, el deseo amordazado. Tu voz viaja hasta mí, un leve soplo arremolina mi cabello y cerrando los ojos puedo experimentar el fulgor de tu mirada de azúcar negro.
A pesar de los años que han pasado todavía guardo en la memoria tu andar cómico sobre la arena caliente de la costa de Laguna. Tu sonrisa de dientes blancos y el acento simpático cuando hablabas español. Aún estás conmigo. Cómo me gustaría que esta carta llegara a tus manos. Busco tu imagen entre la gente. Cuando creo que nunca volveré a verte, un rostro me hace girar de improviso, para descubrir en un segundo cruel que no eres tú. El recuerdo de mi paraíso perdido flota en el éter, cuando quiero abrazarlo con la nostalgia, se deshace en lágrimas púrpuras.
Vinicius, mi amor pequeño, difícil olvidar tu nombre. Tu rostro lejano se difumina errático entre susurros marinos. Cuando partí de Brasil, una muerte pequeña eclipsó mi sonrisa, la borró atándola a tu recuerdo. Se me eriza la piel al rememorar tu cuerpo, las caricias tímidas de tus dieciocho años sobre mi cuerpo núbil. Con inocencia te llamo en voz queda con la ilusión de recobrarte, con el amor intacto de mis quince años. Si esta carta llega a tus manos y la pasión te trae a mi lado, serás luz en las tinieblas de mi vida monótona, seré como la luna brillando entre tus brazos.
Algunos caracoles en un frasco azulino traen resabios de mar calmo. El océano habita en su nácar virgen. Un par de sonrisas inocentes me saludan desde nuestra foto en la mesa de luz, dos cuerpos gráciles y anhelantes reposan en la arena de Laguna. Tu amor es como una golondrina fugaz que vuelve en cada primavera a poblar mi ser desolado. Es el fuego que se enciende frente a la pena y la nostalgia. Tus ojos abrigan mis noches gélidas para guiar mis pasos hacia tu boca de miel. He pensado tanto en ti en este último tiempo, que creo imposible que no me hayas recibido en tus sueños. Tus primeras cartas me trajeron, como en un espejismo, tu perfume de mar. Sin embargo, tus mensajes se han espaciado tanto... El día en que comprenda que ya no te tengo, rozará mi cuerpo herido un abismo aterrador. Entre el dolor y el desamparo navegará mi alma. Si llegara a experimentar en mi corazón joven el paso asesino de los meses sin noticias tuyas sabré que te he perdido para siempre. Moriré de a poco, como se apaga el resplandor de una candela en medio de la noche solitaria.
Te quiero con toda el alma.
Siempre tuya
Jazmine
Lourdes Massimino
Cuatro Estaciones para Enamorarse –Primavera¬
Cuatro Estaciones para Enamorarse –Primavera¬
domingo, 5 de agosto de 2012
jueves, 26 de julio de 2012
Roberto Arlt, obra de teatro
antaramlou en el espectáculo
presenta a
El fabricante de fantasmas
Género: Drama
Asistente de Dirección: Ignacio Martín Barberán
Dirección: -Patricio López Tobares
`El Fabricante de Fantasmas` de Roberto Arlt es una obra polémica y adelantada a su época. Pedro, un escritor de teatro, que tiene un matrimonio lleno de humillaciones y frustración, asesina a su esposa. A partir de allí sus remordimientos toman forma y lo llevan a un camino entre el terror y la locura.
Funciones
Teatro El Búho
4342-0885
Tacuarí 215Funciones
Teatro El Búho
4342-0885
Capital Federal
Horarios: dom. 19:00
Nota para mis seguidores
Ignacio Martín Barberán ( es el hijo de una gran amiga Marta Minuzzi)
¡Bienvenido a la Compañía Ignacio Martín Barberán!
Para ver más
http://www.elfabricantedefantasmas.blogspot.com.ar/
lunes, 23 de julio de 2012
Escrito a mano
Guillermo Jaim Etcheverry
En Inglaterra se vuelve a usar la estilográfica para que los estudiantes aprendan la grafía. En Francia también se considera que no se debe prescindir de esa habilidad, pero allí el problema reside en que ya no la dominan ni los maestros.
Aunque el mundo adulto no está aún preparado para recibir las nuevas inteligencias de los niños producto de la tecnología, la pérdida de la habilidad de la escritura cursiva explica trastornos del aprendizaje que advierten los maestros e inciden en el desempeño escolar.
En la escritura cursiva, el hecho de que las letras estén unidas una a la otra por trazos permite que el pensamiento fluya con armonía de la mente a la hoja de papel. Al ligar las letras con la línea, quien escribe vincula los pensamientos traduciéndolos en palabras.
Por su parte, el escribir en letra de imprenta implica escindir lo que se piensa en letras, desguazarlo, anular el tiempo de la frase, interrumpir su ritmo y su respiración.
Si bien ya resulta claro que las computadoras son un apéndice de nuestro ser, hay que advertir que favorecen un pensamiento binario, mientras que la escritura a mano es rica, diversa, individual, y nos diferencia a unos de otros.
Habría que educar a los niños desde la infancia en comprender que la escritura responde a su voz interior y representa un ejercicio irrenunciable. Los sistemas de escritura deberían convivir, precisamente por esa calidad que tiene la grafía de ser un lenguaje del alma que hace únicas a las personas. Su abandono convierte al mensaje en frío, casi descarnado, en oposición a la escritura cursiva, que es vehículo y fuente de emociones al revelar la personalidad, el estado de ánimo.
Posiblemente sea esto lo que los jóvenes temen, y optan por esconderse en la homogeneización que posibilita el recurrir a la letra de imprenta. Porque, como lo destaca Umberto Eco, que interviene activamente en este debate, la escritura cursiva exige componer la frase mentalmente antes de escribirla, requisito que la computadora no sugiere.
En todo caso, la resistencia que ofrecen la pluma y el papel impone una lentitud reflexiva.
Como en tantos otros aspectos de la sociedad actual, surge aquí la centralidad del tiempo. Un artículo reciente en la revista Time , titulado: Duelo por la muerte de la escritura a mano, señala que es ése un arte perdido, ya que, aunque los chicos lo aprenden con placer porque lo consideran un rito de pasaje, "nuestro objetivo es expresar el pensamiento lo más rápidamente posible. Hemos abandonado la belleza por la velocidad, la artesanía por la eficiencia".
La escritura cursiva parece condenada a seguir el camino del latín: dentro de un tiempo, no la podremos leer". Abriendo una tímida ventana a la individualidad, aún firmamos a mano. Por poco tiempo...
El autor es educador y ensayista
domingo, 22 de julio de 2012
Mi viejo
Resoplan en mi corazón los perpetuos recuerdos
Cuando junto al fogón me sentaba en tu regazo
Cuando le saqué las rueditas a mi bici naranja
y te hacía correr
Pisar las crocantes hojas amarillas
Las cincuenta y pico de cuadras hasta lo de la abuela
Bordeando la plazoleta…
Buscando otros colores.
Llegar al calor del bungalito con los cachetes color tomate
Comer las florcitas rosadas y contarle secretos a las campanitas
El olor a barro húmedo mezclado de arena en una vasija
Jugar al sordo que al fin era el gordo que más escuchaba
Tu lucha colmada de fortaleza
El brillo de tus verdes
Con tu jopo despeinado
(Era el semáforo en rojo)
…Esa paciencia incalculable
O por mis rezongos no alcanza lo blanco de tus cabellos
Esas dos o tres pavas de mate contemplando silencios…
Como pasa el tiempo…
Y hace tiempazo no me tomo un minuto
para abrazar a mi viejo…
Cuando junto al fogón me sentaba en tu regazo
Cuando le saqué las rueditas a mi bici naranja
y te hacía correr
Pisar las crocantes hojas amarillas
Las cincuenta y pico de cuadras hasta lo de la abuela
Bordeando la plazoleta…
Buscando otros colores.
Llegar al calor del bungalito con los cachetes color tomate
Comer las florcitas rosadas y contarle secretos a las campanitas
El olor a barro húmedo mezclado de arena en una vasija
Jugar al sordo que al fin era el gordo que más escuchaba
Tu lucha colmada de fortaleza
El brillo de tus verdes
Con tu jopo despeinado
(Era el semáforo en rojo)
…Esa paciencia incalculable
O por mis rezongos no alcanza lo blanco de tus cabellos
Esas dos o tres pavas de mate contemplando silencios…
Como pasa el tiempo…
Y hace tiempazo no me tomo un minuto
para abrazar a mi viejo…
María Laura Duran Winter
Joven escritora nacida en Esquel- Chubut.
jueves, 19 de julio de 2012
Una lección de vida
He aprendido que nadie es perfecto,
hasta que te enamoras.
¡¡He aprendido que la vida es dura, pero yo lo soy más!!
He aprendido que las oportunidades no se pierden nunca, las que tu dejas marchar..., las aprovecha otro..
He aprendido que cuando siembras rencor y amargura la felicidad se va a otra parte.
He aprendido que necesitaría usar siempre palabras buenas..., porque mañana quizás se tienen que tragar.
He aprendido que una sonrisa es un modo económico para mejorar tu aspecto.
He aprendido que no puedo elegir como me siento..., pero siempre puedo hacer algo.
He aprendido que cuando tu hijo recién nacido tiene tu dedo en su puñito..., te tiene enganchado toda la vida.
He aprendido que todos quieren vivir en la cima de la montaña..., pero toda la felicidad pasa mientras la escalas.
He aprendido que se necesita gozar del viaje y no pensar sólo en la meta.
He aprendido que es mejor dar consejos sólo en dos circunstancias, cuando son pedidos y cuando de ello depende la vida.
He aprendido que cuanto menos tiempo derrocho, más cosas hago.
¡¡Muchas felicidades!!
hasta que te enamoras.
¡¡He aprendido que la vida es dura, pero yo lo soy más!!
He aprendido que las oportunidades no se pierden nunca, las que tu dejas marchar..., las aprovecha otro..
He aprendido que cuando siembras rencor y amargura la felicidad se va a otra parte.
He aprendido que necesitaría usar siempre palabras buenas..., porque mañana quizás se tienen que tragar.
He aprendido que una sonrisa es un modo económico para mejorar tu aspecto.
He aprendido que no puedo elegir como me siento..., pero siempre puedo hacer algo.
He aprendido que cuando tu hijo recién nacido tiene tu dedo en su puñito..., te tiene enganchado toda la vida.
He aprendido que todos quieren vivir en la cima de la montaña..., pero toda la felicidad pasa mientras la escalas.
He aprendido que se necesita gozar del viaje y no pensar sólo en la meta.
He aprendido que es mejor dar consejos sólo en dos circunstancias, cuando son pedidos y cuando de ello depende la vida.
He aprendido que cuanto menos tiempo derrocho, más cosas hago.
¡¡Muchas felicidades!!
es la semana de la amistad
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